Segundos Reflejos…


Julián revisó todas las tomas con el zoom, buscando otros reflejos. Pensó que seguramente había habido alguien detrás suyo en el momento en que sacó la foto, y sin darse cuenta había reflejado su imagen en el vidrio. Hizo mil y una conjeturas, sin conformarse con ninguna. El trazo tenue de la imagen le devolvía su propio torso, pero con la ropa que recordaba haber usado el día anterior.

La semana transcurrió como acostumbraba. Lenta y húmeda con el calor de la ciudad. Julián no comentó en la oficina la rareza de la foto. Le pareció que se burlarían de su salud mental y él no estaba para chistes.

El domingo eligió otro museo, el de su barrio, para visitar. Sacó muchas más fotos y al mirarlas en el visor de su cámara, no vio ningún reflejo extraño.
Recorrió de nuevo la muestra, más tranquilo y disfrutando de la historia viva en cada vitrina.

No miró las fotos de nuevo, al llegar a su casa. Se preparó un almuerzo liviano y durmió una plácida siesta.

La sorpresa se la llevó cuando llevó a imprimir las fotos. En algunas de costado, en otras de frente, se veía nítidamente su imagen. Nada más que en las fotos, su cara tenía diez años menos.

Anuncios

Acerca de Pequi

Vuelan las hojas en el viento y se llevan bajo el brazo todas las palabras pronunciadas y por pronunciar. Alguien tiene que darle una nueva voz a las palabras, y yo justo pasaba por aquí.
Esta entrada fue publicada en Historias & Cuentos. Guarda el enlace permanente.

Qué te pareció? Sí, claro que quiero saberlo!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s