Pero qué perejil !

 Esta es una historietita con moraleja. De ésas que si uno quiere las toma, y si no, las deja. ( Como a las arvejas )

Sí, sí, ya sé. Todo lo que están pensando en decirme ya me lo dije a mí misma, asique sean originales y busquen otros insultos.

Había una vez una señora que vivía lo más tranquila su vida. Tenía trabajo, casa, auto y uno que otro hueso que le alegraban los fines de semana. A esta señora no le gustaba cocinar. Por varias razones que no vienen al caso, prefería ampliamente vivir a base de ensaladas, que perder el poco tiempo que le quedaba elaborando comidas que de todos modos le duraban una semana entera.

A esta señora que vamos a llamar, caprichosamente, Valentina, le gustaba aderezar las ensaladas con hierbas. Para esto compraba en la verdulería manojos de perejil ( el héroe de nuestra historia), albahaca cuando conseguía y orégano a discreción.  Pero como ella vivía sola, a menudo las hierbas se convertían en una sustancia verde y viscosa en el último estante de la heladera, para ser reemplazados sin empacho por nuevos y flagantes manojos.

Esta señora, por esos vericuetos indescifrables del destino, se mudó a la, digamos, mollera del planeta. ( Sin inferir por esto que antes vivía en el culo del mundo, eh !)

En los supermercados de Noruegelandia, los vegetales eran todos for export. ( For export de otros países, por supuesto) : los tomates todos iguales en color, peso y tamaño. Los morrones, perfectos, rojos, verdes y amarillos, comprimidos en su plástico envasado al vacío. Las lechugas sin tierra y hasta manzanas verdes del Valle de  Río Negro.

Y en UN rinconcito, casi desapercibida, había una plantita de perejil. No un manojo, ni una montaña de perejiles. Una plantita con cinco o seis ramitas.

Y eso era todo.

Desde ese momento, doña Valentina se juró valorar los perejiles de su vida. Porque a veces se tiene un manojo, y a veces, sólo tres o cuatro ramitas.

PD : Usted, señora, que tiene un perejil a mano, ( o tal vez un manojo) piense qué haría si de un día para el otro su perejil no está disponible, y después me cuenta.

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Acerca de Pequi

Vuelan las hojas en el viento y se llevan bajo el brazo todas las palabras pronunciadas y por pronunciar. Alguien tiene que darle una nueva voz a las palabras, y yo justo pasaba por aquí.
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6 respuestas a Pero qué perejil !

  1. Supongo que condimentaría con cilantro (no sé cómo se traduce esto al mundo real, pero bueh)

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    • Pequi dijo:

      Hola Alabelita ! Se agradece la visita ! Unos mates ? 😀
      Tu propuesta es interesante, pero el sabor del cilantro y del perejil son BIEN diferentes, diría una profesora concheta que supe conocer 😀 Habría que estar dispuesto a cambiar las preferencias radicalmente, digamos 😀

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  2. cristy dijo:

    ME ENCANTO, Y ES VERDAD MUCHAS VECES NO PODEMOS VER EL PEREJIL POR SEGUIR A LA ZANAHORIA, TE QUIERO CRISTY

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  3. El Gato Vagabundo dijo:

    Haga plantitas! ¿¿O usted no sabe que los perejiles crecen en cualquier superficie del planeta?? Sin ir mas lejos, ¡mi barrio es perejilandia!

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